Es un paso más en la lucha por ser reconocidas como trabajadoras del Estado asistiendo a víctimas de violencias de género. Desde el Espacio de Género de ATE y CTA A venían acompañando sus demandas y este lunes, un grupo de las trabajadoras formalizaron su vinculación al sindicato. “Estamos muy fortalecidas para seguir la luchando por nosotras y por todas las mujeres que están necesitando nuestra ayuda”, remarcaron.
Este lunes 29 de junio trabajadoras del PROGEN decidieron afiliarse a ATE y CTA A, tras varias reuniones con los espacios de géneros del sindicato y de la Central. Ese día fueron recibidas en el Sindicato por delegadxs del Ministerio de Desarrollo Social e integrantes del Consejo Directivo de ATE y CTA A.
“Estamos muy contentas y muy respaldadas por todos ustedes, ahora ya somos parte del gremio y se siente diferente y seguiremos con la lucha, con la mirada a futuro para seguir la luchando por nosotras y por todas las mujeres que están necesitando nuestra ayuda”, sostuvo Vanesa integrante del PROGEN.
Las formas de reconocimiento del trabajo de las promotoras de género de parte del Estado siempre fueron precarias y en muchos momentos no tuvieron ningún tipo de remuneración por las funciones que cumplían.
Durante varios años estuvieron trabajando becadas por la Municipalidad de Posadas, y luego de la sanción de la Ley de Promotoras de Género en el 2018 el programa depende de la Subsecretaría de la Mujer y la Familia del Ministerio de Desarrollo Social de la provincia.
Sin embargo siguen en situación de precarización laboral, cobrando una beca de 11 mil pesos, y con la misma inestabilidad laboral de siempre. Sin recursos necesarios para atender, acompañar a las víctimas y sin ningún tipo de cobertura que las reconozca a ellas mismas como trabajadoras cumpliendo tareas de riesgo.
Son trabajadoras y tienen derechos. Bienvenidas a ATE “Bienvenidas compañeras del PROGEN, la verdad estamos muy contentas porque decidieron organizarse en nuestra ATE. Un orgullo, que se sumen a la lucha ahora con nosotras, porque en realidad llevan años caminando, luchando, trabajando haciendo varias acciones con nosotras, encontrándonos en las calles. Son un ejemplo como promotoras de género, esa palabra tan sensible, y si no sabrán estas mujeres de violencia y con tanta sensibilidad atienden a las víctimas”, destacó Gladis Sandoval referente del Departamento de Género de ATE Misiones. Gladis es además trabajadora del Ministerio de Desarrollo Social e integra el grupo de delegadxs y referentes de este sector que llevan años luchando contra la precarización laboral y por mejores salarios. La última gran lucha, que incluyó el encadenamiento en el hall de Ministerio, tuvo como resultado el pase a planta permanente de un grupo de cuidadoras maternales que llevaban años precarizadas.
“El planteo es incluirlas como trabajadoras del Estado y darles un resguardo en su labor y sus derechos. Entiendo que se han sentido contenidos ellas mismas, como ellas hacen con las víctimas, por parte de nuestro sindicato. Fue realmente muy productiva la reunión, fueron escuchadas, respondieron preguntas ellas mismas preguntaron en qué consistiría, como sería su inserción dentro del sindicato y continuaran la lucha como vienen llevándola adelante desde hace años por sus derechos con el respaldo de lxs compañeros de ATE con mayor entidad y mayor protección”, apuntó Muriel Arensburg secretaria de Género de CTA A Misiones, quien ha acompañado el trabajo y los reclamos laborales de las promotoras de géneros por años.
“Nos enfrenta a un nuevo desafío como trabajadores organizados para defender a estas trabajadoras invisibilizadas durante mucho tiempo, y nos pone como delegados y comisión directiva provincial de ATE ante un nuevo desafío hacer la tarea de los que no hacen lo que tienen que hacer. Ya les sentimos parte nuestra. Hoy se concretó la afiliación de ellas. Estaban felices con alegría fueron a firmar la afiliación a la ATE. Nos queda un desafío muy grande luchar contra este sistema patriarcal y machista y que invisibiliza y denigra a lxs trabajadorxs. Va a ser un proceso largo. Vamos a poner todos nuestros esfuerzos para acompañarlas y que dejen de discriminarlas”, agregó Miriam López, Secretaria General Adjunta de ATE Misiones.
Trabajadoras acompañando y asistiendo víctimas de violencias
En junio del 2018 la legislatura provincial aprobó la LEY IV – N.º 81 que crea la figura de promotoras de género en el ámbito del Ministerio de Desarrollo Social, de la Mujer y la Juventud. En esa norma se describe a las "Promotoras de Género" como un grupo conformado por mujeres de la comunidad destinado a la promoción, planificación de estrategias y acciones para el fomento de la igualdad de género y la prevención de la violencia doméstica.
El proyecto original – presentado en el 2016 por la entonces diputada del Frente Renovador Myriam Duarte – contemplaba en sus artículos 7 y 8 los derechos de las promotoras como trabajadoras, destacando que debían ser incorporadas a la planta permanente del Ministerio de Desarrollo Social. Además se reconocía la actividad como una tarea de riesgo y se indicaba que debían ser encuadradas en el Agrupamiento Personal Técnico.
Sin embargo cuando finalmente se aprobó, en junio del 2018, esos artículos fueron borrados de la ley, exponiendo a estas trabajadoras a seguir cumpliendo funciones de manera precarizada y a mereced de arbitrariedades y violencias, tal como denuncian hoy. “Sobrevivientes de todas las violencias”
El PROGEN, se conformó hace más de 11 años. En el 2009, durante 8 meses un grupo de mujeres sobrevivientes de violencias participó de instancias de formación financiado por la Unión Europea mediante un convenio con la Fundación Jardín de los Niños, en colaboración con la Universidad Nacional de Misiones, el INADI y el Observatorio de Derechos Humanos.
Tras estos talleres quedó conformado un grupo de promotoras de género que desde ese entonces vienen trabajando en territorio acompañando a víctimas en las diversas etapas que tiene la lucha por salir de los círculos de violencia.
Con el recrudecimiento de los casos de violencia familiar y doméstica, y su mayor visibilización por el movimiento feminista, el trabajo de estas mujeres comenzó también a tener más presencia en espacios donde se estaban discutiendo sobre la problemática. Las demandas de asistencia y acompañamiento también fueron creciendo.
Desde mediados del 2011, comenzaron a trabajar en el marco de un convenio firmado con la municipalidad de Posadas. Poco a poco fueron dimensionando que eso que realizaban además de ser un compromiso, una militancia, solidaridad con otras mujeres es también un trabajo. Un trabajo que les insumía tiempo, recursos económicos, riesgos físicos y emocionales pero que no estaba siendo reconocido. Era trabajo no remunerado.
En este largo trayecto de luchas contras las violencias domésticas y familiares fueron reconociéndose trabajadoras también violentadas.